La mente nebulosa de un amanecer prematuro

Hay una manera de quitar el hambre de pertenecer, de destacar, yo aún no lo sé.


(Des)realidad


hoy mi conciencia captó mi cuerpo,
ese caparazón blando cuya presencia
encapsula miedos de una inmadura adultez

contorno de sombras con parentesco al firmamento
inmensidad insignificante

el espejo me llama, volteo asustada
¿quién eres? gorgoteó un llanto encapsulado

la tez amarillenta parece derretirse,
tal vela en cementerio cuidando el luto.
toco los bordes, se me revuelve el estómago

decido ignorar el reflejo en el espejo
cierro los ojos para huir de las sombras
pero mi mente se plaga de ellas
haciéndome un reino en guerra de aceptación caducada



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